Cae en rostros desilusionados,
de los párpados gruesos, de los párpados pesados.
El agua cae, cae, y cae.
Mana de lo profundo, de lo obscuro del ser.
Mientras más adentro la daga llega, más cae el agua.
Porque hay dolores que con el llanto no cesan.
Porque el dolor sin el llanto, sólo se encierra.
Llanto, lágrimas, manifiesto.
Porque llorar no siempre es llanto,
Aunque llorar, de lo profundo sale.
Algo cae, cae, cae y duele.
Algo duele y rompo a llorar.
Nada cae en mi rostro.
Todo mana en las tinieblas, de lo profundo.
Del obscuro ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario