lunes, 20 de abril de 2015

Epifanía de Abril

La epifanía de Abril, en una carta a una amiga.

Bueno, como ya sabes, o supones haha, no tuve una buena dieta, comí demasiado, lo único bueno fue que me mantuve fiel a no comer carne ni huevo, pero pan sí comí y galletas, tomé café desmedidamente y me enfermé de colitis por estrés... no hice ejercicio, dormía hasta las 4:30 todos los días, para despertar a las 10, y tampoco estuve bien emocionalmente. Y lo peor de todo: ¡tanto sacrificio para nada! Para darme cuenta que no podía poner a flote un navío a medio hundir...

Traté, sé que lo hice, me esforcé, pero llegue al límite.

¿Vale la pena seguir un estilo de vida tan destructivo? ¿La universidad, un trimestre, vale tanto como para hacerme eso? Si te soy honesta, sí, para mí, lo vale... pero, pero no para el resto de mis días, eso no. Me di cuenta que si hacía eso, que si seguía ese camino, si decidía sacrificar mi bienestar para salvar mi calificación, se volvería un patrón, estaría repitiendo lo mismo que ha pasado en otros trimestres y, que si pasaba el trimestre, lo seguiría repitiendo.
Antes funcionó,me parecía un buen precio, pero la exigencia por parte de los maestros no era la misma, era menor y mi sacrificio también, conservaba además esperanza de salvarlo, confiaba un poco más en mí... pero ¿qué pasaría si llevara este mal hábito a mi vida laboral cuando en vez de un proyecto al mes, tuviera 5? ¿O tuviera que entregar un proyecto de la nada, de un día para otro? 
Mi maestra quiere que seamos como el chico de Whiplash, nos los dijo; entré en el juego y me dí cuenta que yo no quería. No sangré de tanto dibujar, no, pero un dolor de estómago y una panza "de embarazo" de 4 meses por colitis, unas ojeras que ni con maquillaje se disimulan, los constantes sentimientos de culpa y fracaso, todo junto, mientras haces planos a las 3 de la mañana... creo que se le parece.
No te voy a mentir, una parte de mí está decepcionada de mí misma, tal vez no debí detenerme faltando tan sólo dos días, aunque no hubiera entregado todo, hubiera sido dar todo de mí. Iba a hacerlo, pero después de hablarlo con mi papá y con mi novio, decidí detenerme.
He llegado a la conclusión de que lo mejor es tomarme esos tres meses que tendré para mejorar yo, reforzar mis habilidades, pero, sobretodo, para crearme buenos hábitos que me ayuden realmente, que no me lleven al límite.


So, a partir de hoy, para mí es un nuevo capítulo.

Comeré sano, haré ejercicio, mejoraré mi organización, dormiré bien, me prepararé académicamente por mi cuenta, dibujaré, leeré y escribiré como solía hacer, mejoraré la confianza en mí. Ese es el plan.
Quería compartirte esta reflexión porque siento que al hacerlo, lo dejo claro en mi mente y asimilo la lección, decreto mi meta.
Que tengas un buen inicio de semana, *****.


Suerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario